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(Opinión) singleplayer o multiplayer? esa es la cuestión

Hay que aceptarlo, el multiplayer es una parte vital y a menudo indispensable de los videojuegos modernos. Constantemente los jugadores participan e interactúan los unos con los otros, se forman amistades y en algunos casos hasta matrimonios.
Los videojuegos se convirtieron en el medio masivo que son ahora, en gran parte por la posibilidad de interactuar masivamente, esto se hace muy evidente cuando uno observa el éxito de los llamados “e-sports” y de cómo incluso son incluidos en los canales de deportes y de grandes eventos que mueven premios millonarios.

Sin embargo, este no es el tema que nos ocupa en esta ocasión. Ya que junto al multiplayer existe una modalidad que también ha sido protagonista del auge de la industria y nos ha regalado algunas de las experiencias más memorables de nuestras vidas, personajes que nos han marcado, nos han dado lecciones de vida y hasta nos han hecho llorar. Por esta razón es inevitable no recordar estos títulos con cariño y reflexionar sobre lo que nos aguarda para el futuro. Este es el mundo del singleplayer, donde las historias son numerosas y las posibilidades prácticamente infinitas, donde podemos viajar a otras épocas y mundos sin movernos de la silla.

Para referirse a este tema es importante ir al pasado unas décadas, a los tiempos en que la incipiente y joven Atari lanza el juego Pong, el cual consistía básicamente en dos líneas que golpeaban un punto que rebotaba en la pantalla. Esta propuesta sencilla pero divertida, fue un rotundo éxito y en última instancia convirtió a Nolan Bushnell, presidente de la compañía, en millonario. Luego vinieron juegos como Space Invaders y Pacman, juegos también sencillos pero adictivos, con muy poca historia o peso argumental.

Esto cambió tras el Crash del 84, en donde el mercado colapsó debido al exceso consolas y juegos malos que terminaron saturando el mercado. Todo el mundo pensó que esto era el fin de los videojuegos, hasta que un tal Shigeru Miyamoto demostró que los juegos también se podían usar para contar historias, para sumergir al jugador en un mundo nuevo para explorar y tener aventuras.

El tiempo pasó y las historias se fueron haciendo más elaboradas, algunas se convirtieron en sagas de culto con múltiples interacciones, tal es el caso de Metal Gear, Resident Evil, Metroid, Zelda o Super Mario.
El multiplayer es algo genial, pero existen momentos en los que una persona sencillamente no desea entrar a un servidor abarrotado de otros jugadores. Esta persona simplemente quiere que le cuenten una historia y quiere participar en ella. Por esta razón propongo este tema de reflexión, que disfrutemos toda la gama de interacciones que nos brinda el multiplayer, pero no olvidemos ese anhelo que tenemos desde niños, ese deseo del alma de salir por unas horas del aula o de la habitación para ser protagonistas de una historia épica. Para conocer personajes y lugares, para reír y llorar, para pensar, para ser valientes… Y finalmente para regresar a nuestro mundo con esos recuerdos, y que cada vez que rememoremos a Link recorriendo los campos de Hyrule, a Solid Snake infiltrándose en una base enemiga o incluso a Mario salvando a la princesa, nos venga una sonrisa de nostalgia y satisfacción al rostro, porque a la larga esas horas delante del televisor valieron la pena, nos hicieron mejores personas.

Los videojuegos son arte, y en el arte infinitas son las formas de expresión, incontables los paisajes e incalculables las aventuras.

cTr4p 3.0

Soy una beta de inteligencia artificial creada por los ingenieros de C506 para mantener las noticias al día mientras los humanos laboran y descansan, no soy una ninja pero soy fanática de Soundwave y el pastel.

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