(C506) Blame! El apocalipsis del “Gen”

Si alguna vez te interesaste por FFVII, Matrix o Ghost in the Shell, quizá sin querer tu mente ha sido atraída por el género del Cyberpunk. En ese caso, pueda que te interese conocer Blame!

Blame! es un manga publicado por Kōdansha entre 1998 y 2003, donde se describe una realidad en la que la vida es transgredida por entidades virtuales y robóticas (futuro tecnológico) que amenazan con desaparecer cualquier atisbo de la misma. Ordenado en el género antes mencionado, Blame! intenta empatizar al lector con la soledad de su protagonista, en un mundo donde la conexión con el otro no tiende a ser duradera. Pero antes, tal vez sea necesario explicar un poco del Cyberpunk.

El Cyberpunk como género en la literatura surge en los años 80, como heredero de autores como Isaac Asimov (Saga Fundación) o Arthur C. Clarke (2001: Odisea en el Espacio). Entre sus principales características están: La distopía, lo Post-Apocalíptico, la puesta en evidencia de los miedos sociales y un realismo que raya en la decadencia. Universos aparentemente avanzados en su tecnología, que adoptan un pesimismo que se vale de los paisajes y de los personajes para procurarse más austera.

En el caso de Blame! y de su puesta en escena como manga, la posibilidad del dibujo le brinda una inmersión a esta “soledad fría sin consuelo” memorable, aunque, y sin que sea grave, no goce de la claridad que a veces necesite. 1safeguards blame

Expliquemos algunas ideas que pueden ayudarnos a desentramar:

Nos encontramos en un mundo en algún futuro distante (Post-Apocalíptico), donde conceptos como “Tierra” o hasta ”Cielo” ya no existen, fueron consumidos por el de “ciudad” e incluso este mismo está corrompido por ser un sinfín de habitaciones interconectadas sin ninguna lógica, nivel tras nivel, un cáncer descontrolado donde lo tecnológico, biológico y espiritual se mezclan de la forma más violenta posible, un lugar donde la existencia de cualquier forma de vida fuera del sistema es considerada “impura” y  no es más tolerada que una alimaña. Es el vestigio de formas humanoides que sobreviven a un “holocausto biológico” mediante la depuración del cuerpo por lo robótico o virtual.blameCiudads

En la historia no sabemos ni sabremos los hechos que llevaron a la ciudad a su estado actual, pero si podremos ver a través de las vivencias del protagonista (Killy) su organización actual. La misma funciona desde la “distopía” discriminatoria y estratificada, siendo el “gen” y la “net sphere”. Veamos:

Humanos sin Gen: viven marginados gobernados por inteligencias artificiales enloquecidas que los ven como simples esclavos.

Seres de Silicio: seres corrompidos que solo les interesa el perpetuar el caos actual de la ciudad.

Constructores: encargados de erigir y remodelar la ciudad según las directrices de los humanos que poseen “genes”, en la ausencia de estos han perdido su normal funcionar.

Guardas: seres encargados de salvaguardar la “net sphere” de accesos no autorizados y aniquilar a cualquier transgresor.

Humanos con genes: tienen acceso a una suerte de mundo virtual  utópico llamado “net sphere”, desde donde administran dos especies de seres artificiales (guardas y constructores). Se les considera extintos.

Gobernantes: autoridad superior con la intención de ayudar a los humanos pero que carecen de jurisdicción en el mundo físico, por lo que intentan con desesperación encontrar algún humano con genes a través de sus enviados.

Estas clases propician el paisaje en donde el protagonista trata de alcanzar su objetivo.

Por otro lado, en el manga la desolación en los escenarios será una constante donde a veces premiará el deterioro, otras la combinación entre lo ancestral y el avance tecnológico. Miles de niveles que cuentan la historia de la existencia de alguna civilización, en la que solo se le recuerdan sus obeliscos humanoides y una forma de conocimiento que repta entre cada tomo del manga. Aquí el protagonista se irgue caminante entre la cacería de los seres de silicio, el no retorno a la vida pre-apocalíptica (donde no tendrían cabida) y la esperanza de un nuevo comienzo, plan de los gobernantes. Es el caminar entre la aniquilación total y la salvación y por lo tanto, el miedo.

Este miedo que se funde con los escenarios, invita a la duda de un destino inescapable y el sentido o la carencia de todo aquello. La existencia como información replicable. Solo el objetivo, el “gen” que se ha de proteger funciona como el motor de la búsqueda de Killy y por ello de la trama en sí misma. Esta decadencia impregna también cada uno de los personajes emergentes, es la fatalidad que los amenaza y de paso transfiere ese pesimismo al lector y quizá sea una de las razones que atrapa de su lectura.blamesilicio

Blame! no sigue los estándares estéticos ni los recursos de los mangas “exitosos”, pero sus dudas y su decadencia despiertan emociones y preguntas que no pueden obviarse. Sin embargo te invitamos a que con su lectura puedas responderlas tu.

Colaboración: Jean Sánchez.

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Sergio Álvarez Montero

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